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5 de julio de 2006 -- Los hombres mayores con problemas comunes de salud como obesidad, diabetes e hipertensión arterial podrían ser el doble de propensos que otros hombres a tener niveles bajos de testosterona, según un reciente estudio.
Los investigadores encontraron que más de un tercio de los hombres de 45 años de edad o más tenían niveles bajos de testosterona, y que las probabilidades de tener testosterona baja eran mucho más altas entre los que tenían problemas crónicos de salud.
Afirman que los resultados sugieren que los problemas de salud comunes crónicos relacionados con la edad en los hombres mayores podrían enmascarar niveles bajos de testosterona subyacentes y afectar de forma negativa su calidad de vida.
La testosterona baja también se conoce como hipogonadismo y se calcula que afecta a unos 13 millones de hombres en los EE.UU. Entre los síntomas de las testosterona baja en los hombres se encuentran una disminución en la libido, disfunción eréctil, pérdida de vello corporal y facial, huesos débiles, aumento de la grasa corporal y fatiga.
La testosterona baja es común entre los hombres mayores
En el estudio, publicado en el International Journal of Clinical Practice, los investigadores evaluaron la prevalencia de niveles bajos de testosterona entre más de 2,100 hombres de 45 años de edad o más que visitaron uno de 130 diferentes consultorios médicos primarios en los EE.UU. por cualquier motivo durante un periodo de dos semanas.
En general, los resultados mostraron que más de un tercio de los hombres tenían niveles bajos de testosterona (una testosterona total de menos de 300 ng/dl), o estaban actualmente en tratamiento con testosterona. Las probabilidades de tener testosterona baja fueron:
Los hombres que tienen hipercolesterolemia, enfermedad de la próstata y asma también eran más propensos a tener testosterona baja que los hombres sanos.
Los investigadores afirman que la testosterona baja muchas veces no se considera porque los hombres frecuentemente ignoran sus síntomas o los atribuyen a otras causas, como el envejecimiento o las enfermedades relacionadas con éste.
El investigador Thomas Mulligan, MD, de VAMC GRECC y la división de geriatría de la Universidad de Florida, y sus colegas, afirman que la alta prevalencia de testosterona baja en este estudio se debe tomar en cuenta por los proveedores primarios de atención médica.
Sin embargo, existe controversia sobre los riesgos asociados con la terapia de reemplazo de testosterona a largo plazo, particularmente en los hombres mayores.
FUENTES: Mulligan, T. International Journal of Clinical Practice, julio de 2006; vol 60: pp 762-769. Comunicado de prensa de Daniel J. Edelman, Inc.
Revisado por la Dra. Brunilda Nazario