Los hostigadores y los hostigados acuden con frecuencia a la enfermera de la escuela

Hallazgo sorprendente de un estudio: Los niños agresivos también acuden al consultorio de la enfermera

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25 de abril de 2011. Según un estudio reciente, tanto los niños que hostigan como aquellos que son víctima de hostigamiento tienden a acudir con más frecuencia a la enfermera de la escuela.

"Tanto los niños que con relativa frecuencia son objeto de victimización por parte de sus compañeros como aquellos que actúan  agresivamente en contra de sus compañeros corren el riesgo de acudir más a la enfermera de la escuela y de presentar más problemas de salud", comenta a WebMD el investigador Eric Vernberg, PhD, profesor de psicología y ciencias del comportamiento aplicadas de la Universidad de Kansas, en Lawrence.

Si bien se espera que las víctimas acudan con frecuencia al consultorio de la enfermera de la escuela, el hallazgo sorprendente fue que los niños agresivos también lo hicieron. Entre los motivos de las visitas figuraban enfermedades, lesiones y problemas somáticos; en suma, problemas físicos sin hallazgos médicos objetivos.

Prácticamente uno de cada cinco estudiantes podría ser sujeto de hostigamiento, según el Programa Olweus para la Prevención del Acoso Escolar (Olweus Bullying Prevention Program), un programa de carácter preventivo. Esto incluye a los hostigadores, los hostigados, los espectadores, los seguidores y los defensores.

El estudio aparece publicado en Pediatrics.

Seguimiento a las visitas a la enfermera de la escuela

Durante un año, Vernberg y sus colegas les dieron seguimiento a 590 niños de primaria de seis escuelas primarias de una ciudad grande del Medio Oeste. Los niños cursaban entre el tercer y el quinto grado.

Los niños informaron si eran victimizados y también si sus compañeros de clase eran agresivos.

Vernberg dio seguimiento a los registros anuales de la enfermera de la escuela. Los codificó según la cantidad de veces que cada niño acudía y según el motivo de la visita: de rutina, por enfermedad, lesión o un problema somático.

Los expertos saben que los niños que con frecuencia son sujetos de los autores de la agresión en contra de sus compañeros de clase tienen mayor riesgo de problemas psicológicos. Sin embargo, se conoce menos acerca de los problemas de salud y su relación con la agresión infantil.

En algunos casos, comenta Vernberg, un mismo niño era víctima y agresor, en diferentes ocasiones.

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En promedio, los niños acudieron a la enfermera 4.7 veces durante el año escolar, comenta Vernberg.

Aquellos que eran víctimas o agresores superaban el número promedio de visitas, comenta, "pero no calculamos en cuánto".

Cuando el equipo de Vernberg evaluó los informes, propuso un perfil de un niño con más probabilidades de resultar afectado adversamente. El que tenía más probabilidades era el niño que sufría hostigamiento, pero al que sus compañeros no tildaban de agresivo.

¿Cuál es la lección aprendida para los padres y otros adultos?

Los niños que no son agresivos, pero que son víctima de hostigamiento pueden llegar a retirarse, comenta Vernberg. "Es posible que no les digan a sus padres u otras personas acerca de las dificultades que atraviesan".

Con frecuencia, los hostigadores fueron víctima de hostigamiento

La investigación reciente contribuirá a un campo de investigación que todavía está en desarrollo, comenta Allan L. Beane, PhD, director ejecutivo y presidente de Bully Free Systems, un programa preventivo dirigido a los distritos escolares.

Cita el enfoque singular de la evaluación de las visitas a la enfermera. "Aunque siempre hemos considerado que las visitas al consultorio de la enfermera de la escuela eran una 'señal de peligro', que yo sepa, el estudio es único en el sentido de que analiza las visitas a la enfermera por parte de las víctimas de hostigamiento y de los hostigadores".

Beane comenta que al principio le sorprendió que tanto las víctimas como los hostigadores se quejaran de lesiones. Sin embargo, expresa, esto puede explicarse, al menos parcialmente, por el doble papel que tienen algunos hostigadores. "Algunos hostigadores también son víctimas", comenta, "quizás maltratados en el hogar o en sus barrios".

Los efectos del hostigamiento en las víctimas son bien conocidos, comenta. Pero solo hasta hace poco los expertos han adquirido más conciencia del impacto que el hostigamiento tiene sobre los hostigadores.

"Los estudios recientes han hallado que algunos hostigadores se deprimen, al igual que sus víctimas", comenta. Eso no sorprende, comenta a WebMD, dado que es posible que algunos hostigadores reciban maltrato en casa.

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Igualmente son bien conocidos los efectos malsanos del enojo demostrado por los hostigadores, comenta.

''El hostigamiento les arrebata a los niños la salud y la infancia", comenta Beane. Incluso aquellos niños que observan el hostigamiento pueden sufrir estrés y ansiedad, agrega. Además, algunos se sienten culpables si no ayudan a la víctima.

Los padres pueden adquirir más conciencia de cualquier problema potencial, comenta, al pedirle a la enfermera de la escuela que analicen juntos las visitas de sus hijos. Agrega que los padres también pueden estar alerta ante los cambios de conducta que pudieran dar indicios de un problema de hostigamiento. Un niño podría mostrarse ansioso, rehusarse a ir a la escuela, quejarse de dolores de cabeza o abandonar sus actividades escolares favoritas.

Los padres también deben estar conscientes de los signos potenciales de que su hijo está convirtiéndose en hostigador, comenta. Entre ellos podrían figurar el comportamiento manipulador, la crueldad con los animales o ser un mal perdedor.

Noticias Medicas de WebMD en Español Reviewed by Laura J. Martin, MD

Sources

Vernberg, E. Pediatrics, mayo de 2011; vol 127: pp 842-848.

Eric Vernberg, PhD, profesor de psicología y ciencias del comportamiento aplicadas de University of Kansas, en Lawrence.

Allan L. Beane, PhD, director ejecutivo y presidente de Bully Free Systems.

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