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La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica cuyo tratamiento requiere un compromiso continuo y de por vida. Aunque no tiene cura, es posible gozar de una vida feliz y saludable cuando se tiene diabetes tipo 2.

Toma tiempo para procesar el diagnóstico

Al ser diagnosticado con diabetes tipo 2, es necesario hacer cambios inmediatos a la manera que comes y vives. Desde el primer día, tendrás que adaptarte a una nueva realidad.

El manejo de la diabetes tipo 2 incluye:

  • Comer una dieta saludable y balanceada.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Mantener un peso saludable.
  • Monitorear el azúcar en la sangre como te lo indica tu médico.
  • Tomar medicamentos (pastillas, insulina o ambas) si se te recetan.

Si sigues el tratamiento que te recomienda tu médico al pie de la letra, será posible mantener controlada el azúcar en la sangre. También será posible reducir el riesgo de complicaciones asociadas con la diabetes cuando el nivel de azúcar permanece demasiado alto por mucho tiempo.

Hay que tomar en cuenta que comer saludablemente y hacer ejercicio no es solo una sugerencia. Son factores esenciales para el manejo adecuado de la diabetes. La dieta y el ejercicio son tan importantes como medirse el azúcar en la sangre o tomar tus medicamentos como es debido.

Mantén las vías de comunicación abiertas

Para manejar bien la diabetes, necesitas el apoyo de tu equipo de cuidados de la salud. Además de tu médico primario, tu equipo de cuidados de la salud puede incluir un profesional en enfermería registrado, un especialista en educación sobre la diabetes, un fisioterapeuta, un oftalmólogo u optometrista, un podiatra, un farmacéutico, un profesional de salud mental, un dentista y un trabajador social.

Es importante que te hagas tus exámenes de rutina cada año para asegurarte que estás sano y que no ha surgido alguna complicación por la diabetes. Ponle atención a las señales que te da tu cuerpo, y haz una cita con un especialista si notas cambios en los pies, la vista, la piel o cualquier otra parte. Un profesional de enfermería te puede ayudar a coordinar estas visitas médicas.

Tu nueva dieta

Recuerda que cambiar la dieta no es sólo renunciar a los dulces. Cuando tienes diabetes, hay que tomar en cuenta los ingredientes que usas, la manera en que preparas las comidas, la cantidad de comida que te sirves, cuántas veces comes al día y a qué hora. Es posible que no tengas que eliminar ningún tipo de comida de tu dieta. Tu médico, un dietista o nutricionista o un profesional de enfermería te pueden orientar.

Es mejor evitar las bebidas azucaradas. Tu médico puede determinar si también debes evitar el alcohol pero muchas personas con diabetes tipo 2 pueden consumir bebidas alcohólicas en moderación. Se recomienda nunca beberlo en ayunas ya que, si tienes el estómago vacío, el alcohol puede elevar el azúcar en la sangre más que si lo acompañas con algo de comer. 

La actividad física

No es fácil acostumbrarse a una rutina de ejercicio, especialmente si nunca has hecho ejercicio en tu vida. Es mejor empezar haciendo actividad física por solo unos pocos minutos al día e ir incrementando el tiempo y la intensidad a medida que pasa el tiempo. Así será más fácil acostumbrarte a la rutina y será menos probable que te lesiones.

El ejercicio es beneficioso tanto para controlar la diabetes como para cuidar tu salud cardiovascular. La diabetes tipo 2 puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón.

Si fumas, deja el hábito

Fumar es peor para las personas que tienen diabetes por varias razones:

  • Incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades en los riñones y daña los nervios.
  • Triplica el riesgo de morir prematuramente de enfermedades cardíacas o derrame cerebral.
  • Aumenta el riesgo de que se eleve el nivel de azúcar en la sangre, lo cual hace más difícil controlar la diabetes.

Es necesario dormir bien

Se recomienda dormir por lo menos siete horas cada noche. Si duermes menos que eso la mayoría del tiempo, será más difícil controlar la diabetes. Cuando no duermes lo suficiente es posible que:

  • Aumente tu resistencia a la insulina.
  • Sientas más hambre al día siguiente y se reduzca la sensación de saciedad luego de comer.
  • Aumente la presión arterial y el riesgo de tener un ataque al corazón u otra afección cardíaca.
  • Se afecte el sistema inmunológico, dejándote más vulnerable ante las infecciones.
  • Sea mayor el riesgo de sentir síntomas de depresión y ansiedad.

No te desanimes si algo cambia con el paso del tiempo

A medida que pasan los años, pueden haber cambios en tu tratamiento. Hay personas que, cuando reciben su diagnóstico, no tienen que tomar insulina pero que, luego de varios años, tienen que empezar a usarla, aunque hayan seguido su tratamiento al pie de la letra. La diabetes tipo 2 es una enfermedad que progresa de manera diferente en cada persona. Si debes empezar a usar insulina, no lo veas como un fracaso. Es solo un ajuste necesario para que puedas mantener el azúcar en la sangre controlada.

 

Ver Fuentes

Crédito de foto: E+ /  Getty Images

FUENTES:

Sarah Kailhofer, enfermera registrada (RN, por sus siglas en inglés), My Choice Wisconsin.

Asociación Americana de la Diabetes: “Es un buen momento para empezar a moverte.”

American Heart Association: “Vivir saludablemente con diabetes;” “Trabajando con tu equipo de cuidados de la salud para la diabetes.”

Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC): “Duerma por una buena causa.”

Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en inglés): “4 pasos para controlar tu diabetes de por vida.”

Johns Hopkins Medicine: “Diabetes: Lo que necesitas saber a medida que envejeces.”

Mayo Clinic: “Manejo de la diabetes: cómo el estilo de vida, la rutina diaria afectan el azúcar en la sangre;” “Diabetes tipo 2.”