La salud mental y la dermatitis atópica

Medically Reviewed by Stephanie S. Gardner, MD on August 16, 2023
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No hay duda de que, si vives con dermatitis atópica o eccema, esto podría impactar tu salud mental. La picazón incesante, las noches de insomnio, un feo sarpullido rojo: si vives con esto, es un desafío para tu bienestar emocional.

Para echar más leña al fuego, la ansiedad y el estrés son desencadenantes comunes de los brotes de dermatitis atópica (DA). Esto, a su vez, crea aún más ansiedad y estrés, lo que conduce a más dermatitis atópica.

Aquí te explicamos por qué sucede esto y cómo romper este círculo vicioso.

Cuando pasas por una situación estresante, tu cuerpo entra en modo de lucha o huida (fight or flight). Esto aumenta las hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol. Pero si bien esto puede resultar útil si te enfrentas a un atacante, también puede causar daños. De hecho, si tu cuerpo produce demasiado cortisol, suprime tu sistema inmunológico y provoca una respuesta inflamatoria en tu piel. Las personas que viven con dermatitis atópica ya son bastante susceptibles a esta respuesta inflamatoria.

Esto no significa que si eliminas tu estrés, acabarás con la dermatitis atópica, pero puede ayudar a mejorar algunos de tus síntomas.

Según la Asociación Nacional de Eccema, más del 30% de las personas con dermatitis atópica también han sido diagnosticadas con depresión o ansiedad. Eso es mucho más alto que el de la población general, que ronda el 7.6%. Tiene sentido que si tienes dermatitis atópica, te pueda hacer sentir triste o ansioso. Pero la dermatitis atópica también se asocia con inflamación de la piel, que luego puede transmitirse al cerebro. Esto puede hacer que te sientas ansioso, deprimido, cansado y con pensamientos confusos.

Si tienes dermatitis atópica, es importante que te mantengas pendiente a los siguientes síntomas:

  • sentimientos de tristeza, vacío o ansiedad
  • sentimientos de desesperanza
  • la pérdida del interés en las actividades que antes disfrutabas
  • sentir que tienes menos energía
  • dificultad para concentrarte
  • sentir inquietud
  • insomnio
  • dormir demasiado
  • cambios en el peso
  • pensar en la muerte o el suicidio

Es importante recordar de que todo el mundo experimenta estos síntomas ocasionalmente. Pero si en tu caso ocurre la mayor parte del día, casi todos los días durante al menos 2 semanas, es posible que tengas depresión. Es muy importante hablar con tu médico de inmediato. Pueden recomendarte que recibas psicoterapia y, si es necesario, recetarte medicamentos.

Algunas personas que tienen dermatitis atópica toman el medicamento montelukast (Singulair) para tratar las alergias y el asma subyacentes. Esta medicina podría estar vinculada con cambios graves relacionados con el comportamiento y el estado de ánimo, incluyendo el suicidio. Si tomas este medicamento y notas estos síntomas, infórmale a tu médico de inmediato.

Hay cambios que puedes hacer en tu estilo de vida para ayudar a mejorar tu salud mental, y que a su vez, pueden ayudar a que sea más fácil vivir con dermatitis atópica. Éstos incluyen:

Practicar la conciencia plena (mindfulness). Esto puede ayudar a mejorar la ansiedad y aliviar parte de la picazón asociada con la dermatitis atópica. Tanto la dermatitis atópica como el picor crónico parecen activar áreas del cerebro relacionadas con el estrés y el dolor crónicos. Estas partes del cerebro permanecen hiperactivas, lo que conduce a la liberación de hormonas del estrés y otras sustancias químicas inflamatorias. Las investigaciones han demostrado que la meditación en sí desactiva estas partes del cerebro, lo que a su vez puede aliviar la picazón y reducir las hormonas inflamatorias y del estrés. Un estudio encontró que las personas con dermatitis atópica que practicaron meditación durante 8 semanas reportaron tener una mejor calidad de vida y menos picor. Hay muchas formas de practicar la conciencia plena. Estas incluyen:

  • la respiración profunda
  • usar una aplicación de meditación guiada
  • practicar yoga o taichí
  • dar paseos o caminar en la naturaleza

Es posible que tengas que probarlas todas para encontrar la técnica que funcione mejor para ti.

Dormir lo suficiente. Si tienes dermatitis atópica, es posible que te resulte más difícil descansar bien por la noche, lo que puede empeorar los síntomas de ansiedad o depresión. Algunas formas de conciliar el sueño son:

  • Dormir en seda. Intenta utilizar Dermasilk, que es similar a la seda, pero ha sido especialmente tratado y recubierto con agentes antimicrobianos como el triclosán. Puede ayudar a aliviar los síntomas de la dermatitis atópica.
  • Mantén un horario constante con una hora específica en la que debes acostarte a dormir.
  • Evita las siestas durante el día.
  • Evita consumir cafeína en las tardes.
  • Mantén la temperatura baja. La temperatura más baja de la piel provoca la constricción de los vasos sanguíneos, lo que puede disminuir la inflamación y la picazón. Además de bajar la calefacción (o encender el aire acondicionado), puedes probar las fundas de los colchones y las almohadas que se mantienen más frías (cooling pillows).
  • Prueba un mini masaje. Puede ayudar a aliviar el insomnio ya que relaja los músculos y reduce la ansiedad. También puedes frotar aceite de coco en zonas de la piel que tengan dermatitis atópica, ya que tiene propiedades antiinflamatorias.

Únete a un grupo de apoyo. Puede resultar útil tener contacto con otras personas que también viven con dermatitis atópica. Puedes comunicarte con la Asociación Nacional de Eccema o Eczema Wise, un grupo de apoyo en línea para personas con dermatitis atópica.

Mantente activo. El ejercicio regular libera endorfinas, que son hormonas que te ayudan a sentirte tranquilo y feliz. Pero es un equilibrio delicado. La deshidratación provocada por el ejercicio puede resecar la piel y el sudor puede provocar irritación o picor, lo que puede empeorar tu dermatitis atópica. Las formas de evitar esto incluyen:

  • Beber suficiente agua durante tu entrenamiento.
  • Usar ropa que sea de 100% algodón y no muy apretada. Evita la ropa que absorbe la humedad ya que estas absorben el sudor, por lo que pueden irritar la dermatitis atópica.
  • Usar hielo. Las vendas de compresión frías o las bolsas de hielo pueden enfriar la piel y calmar la picazón durante el ejercicio. Úsalas a mitad de tu rutina de ejercicios, durante un descanso para tomar agua.
  • Evitar el agua caliente. Date una ducha de agua tibia para remover el sudor y una vez termines aplícate una crema hidratante como de costumbre. Esto ayudará a mantener la humedad en la piel y a reponer la que has perdido.