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La artritis reumatoide y el sexo

El dolor causado por la artritis reumatoide no acaba con la intimidad sexual

Medically Reviewed by Dra. Louise Chang, MD
From the WebMD Archives

Su vida sexual (o la ausencia de ella) probablemente no encabeza la lista de los temas que consultará con su médico sobre la artritis reumatoide (AR) Aunque no tenga muchos otros temas que tratar, como efectos secundarios de los medicamentos que toma, la rigidez matutina y el dolor, y sobre ese medicamento nuevo prometedor del que acaba de leer, hablar de sexo puede ser algo simplemente muy embarazoso.

Pero el hecho es que una de cada tres personas con AR dice que la artritis reumatoide tiene un impacto considerable sobre su sexualidad. Y una de cada diez personas con AR dice que el sexo queda fuera de la ronda de preguntas.

Sin embargo, la razón por la que las personas con AR evitan a menudo el sexo tiene menos que ver con el dolor de las articulaciones asociado con esta enfermedad autoinmunitaria que con la fatiga abrumadora y la dificultad de movimiento que constituyen el sello característico de esta afección. Esta observación procede de una investigación presentada en 2006 en el Congreso Europeo Anual Nº 7 sobre Reumatología en Ámsterdam, Países Bajos.

Sin embargo, los expertos le aseguraron a WebMD que mejorar la vida sexual y la relación íntima, no sólo era posible, sino que también mejoraba los síntomas de la artritis.

“La buena noticia”, señala Ava Cadell, PhD, “es que la relación íntima distrae la mente, incluso de la artritis”. Cadell es una sexóloga clínica de Los Ángeles. “Existe evidencia científica”, señala, “que cuando se tiene un orgasmo, se liberan químicos parecidos a la morfina que suprimen el dolor. El sexo es la mejor receta para una buena salud”.

Martin J. Bergman, MD, jefe de la división de reumatología del Hospital Taylor de Ridley Park, Pensilvania, está de acuerdo con Cadell y agrega, “La sexualidad forma parte de la experiencia humana, es una parte muy importante”.

Sexo, intimidad y AR, un análisis en profundidad

Sexo, intimidad y AR, un análisis en profundidad

“Cuando pensamos en sexo y sexualidad”, señala Paul Dobransky, MD, “a menudo pensamos en lo físico”. Dobransky es un psiquiatra y sexólogo de Chicago y además es autor de varios libros, entre ellos. The Secret Psychology of How We Fall in Love (La psicología oculta de cómo nos enamoramos). Asegura a WebMD que una clave para mejorar la vida sexual es considerar las partes emocionales y cognitivas de una relación. En lugar de centrarnos en la parte física del sexo, debemos pensar en “la calidad de la amistad que se tiene con la pareja”.

De acuerdo con Dobransky, cuando se tiene una enfermedad crónica como la AR, mejorar lo que se piensa y siente con respecto a la relación de pareja puede tener un gran impacto sobre qué tan sexual se sienta. Esto, a su vez, puede mejorar su desempeño sexual. Da resultado, apunta, trabajar en la parte emocional de la relación.

Sexo, intimidad y AR, cómo afectan la autoestima y la depresión la intimidad

La AR es mucho más que dolor y fatiga. “Es muy común”, apunta Dobransky a WebMD, “tener ansiedad y depresión secundarios a la AR”. Cuando ocurre, los antidepresivos que se usan para tratar la depresión pueden tener efectos secundarios sexuales. Esto agrega otra dimensión a la ecuación, subraya Dobransky.

Además, las personas que padecen artritis tienen una mala imagen de sí mismas debido a las deformidades articulares o a los efectos secundarios de la medicación. Por ejemplo, los esteroides pueden causar aumento de peso e inflamación facial. Y el metotrexato puede causar caída del cabello.

Establecer conexiones emocionales, según Dobransky, puede ayudarle a sentirse mejor consigo mismo. Lo que a su vez puede ayudarle a sentirse más atractivo.

Sexo, intimidad y AR, ¿hacer el amor por las tardes?

Con la AR, las personas a menudo sienten más rigidez en la mañana. Como resultado, el sexo podría ser más placentero al final del día. Sin embargo, algunas personas encuentran que el dolor empeora al final del día. Lo que hace que el sexo sea poco atractivo a la hora de dormir.

“Necesita trabajar en equipo y de forma coordinada con su pareja”, destaca Dobransky. “Algunas personas con artritis podrían estar más abiertas a tener relaciones sexuales rápidas durante el día que por la noche”. Y una vez más, subraya la importancia de la conexión emocional. Una buena conexión emocional, destaca, “fomentará una mejor comunicación, más compromiso y más trabajo en equipo”.

Un enfoque que recomienda es decirle al compañero, “parece que no tengo tanto dolor por las tardes. Sé que te gusta tener sexo por la noche, pero podemos combinarlo y tratar de tener relaciones sexuales por la tarde de vez en cuando.

Si no está seguro cuándo su dolor se agudiza o disminuye, Dobransky recomienda llevar un diario para que anote cuándo es su nivel más alto y más bajo. “Tan pronto haya establecido un patrón para su dolor de artritis, señala, “puede trabajar conjuntamente con su pareja para sacar el mejor partido a esta información”.

Sexo, intimidad y AR, algo más que sexo

“Tenga en cuenta”, señala Cadell, “que tener un momento íntimo no significa mantener una relación sexual”. La respiración sincronizada, los abrazos, el cruce de miradas y los besos también forman parte del menú de la intimidad.

“El sentido del tacto es el más curativo”, destaca. “Mucha gente con artritis no le gusta recibir masajes porque sienten molestias. Pero el contacto con la pareja que aman y adoran, puede sanar”.

Cadell sugiere que empiece con, “te extraño”. Luego puede pedir algunas pequeñas cosas como un abrazo. Tener intimidad, apunta a WebMD, puede recrear esa unión que algunas veces resulta afectada por la enfermedad. “Cuando una persona está enferma y la otra no”, destaca Cadell, “la otra persona se siente inútil”. Como resultado, su pareja podría tener miedo a iniciar la intimidad porque no desea hacerle daño o no quiere sentirse rechazado.

Hablar sobre sus sentimientos con su pareja le ayuda a sentirse querido. También puede hacerle saber que los avances que logren no serán en vano.

Sexo, intimidad y AR, el valor de la experimentación

Cuando se tiene AR, usar ayudas sexuales como la línea de almohadas Liberator, diseñadas para brindarle apoyo dónde no pueda sostenerse a sí mismo, puede resultar muy útil. “Éstas almohadas son un apoyo maravilloso ya que absorben la presión del lugar donde más le duele”, señala Cadell a WebMD.

Experimentar con posiciones es otra forma de mejorar la calidad de su relación sexual. Cadell señala que hay muchas posiciones diferentes que se pueden tratar dependiendo de cuáles articulaciones estén afectadas por la AR.

Bergman señala que es una cuestión de ensayar y probar qué funciona. “Hay algunas posiciones que podrían ser incómodas”, destaca, “pero otras podrían ser muy satisfactorias”.

Sexo, intimidad y AR, manejar su AR marca la diferencia

Bergman asegura a WebMD que muchos de los consejos que aplican a otros aspectos de la vida con AR también se aplican a la sexualidad. En primer lugar, apunta, es importante que los medicamentos para la AR se tomen con regularidad. “Saltarse las dosis de los medicamentos sólo aumentará el dolor”, destaca.

Tratar la AR a tiempo y de forma agresiva puede hacer que casi la mitad de los que la padecen consigan una remisión de la enfermedad, señala Bergman. “Este enfoque de tratamiento implica que las preguntas sobre sexo nunca saldrán a la luz”.

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Sources

Ava Cadell, PhD, sexóloga clínica de Los Ángeles.

Paul Dobransky, MD, psiquiatra y sexólogo; autor de The Secret Psychology of How We Fall in Love.

Martin J. Bergman, MD, jefe de la división de reumatología del Hospital Taylor de Ridley Park, Pensilvania. 

Revisado el 18 de mayo de 2009.

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