“Me vengo olvidando de las cosas desde hace años, pero ahora la memoria me falla de una forma nueva. Antes pensaba que si me esforzaba, podía recordar cualquier cosa y luego grabarla en la memoria. Ahora sé que no es posible. He perdido irremediablemente lo olvidado. Y nada nuevo se me queda grabado”.

Este texto es uno de mis favoritos del último libro de Nora Ephron, I Remember Nothing, un testimonio de 161 páginas del hecho que, con la edad, nos empeora la memoria y olvidarse cosas pasa a ser parte de la rutina diaria. Cuando lo volví a leer el fin de semana pasado, me sentí muy identificada con el concepto y estoy segura de que a millones les sucede lo mismo:

“¿Dónde dejé las llaves?”

“Es el cumpleaños de alguien, pero no recuerdo quién”.

“¿Llamé al perro por el nombre de mi esposo?”

Todos pasamos por momentos similares de vez en cuando y, en su mayoría, son indicios normales de que estamos envejeciendo: olvidarse de las cosas es normal con el paso de los años.

Pero ¿y si le falla la memoria con mayor frecuencia que antes o más que a otros de su edad? Podría ser un indicio de deterioro cognitivo leve (MCI por su sigla en inglés), que en muchas personas es precursor de la enfermedad de Alzheimer.

Según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por su sigla en inglés), las personas con MCI posiblemente puedan seguir su rutina diaria usual, pero tal vez tengan un grado de depresión, irritabilidad, agresión, ansiedad o apatía.

Prioridad a la salud cognitiva

Lo bueno es que no está solo en el control de estos síntomas. Ser olvidadizo sencillamente puede ser un  indicio de envejecimiento normal o un síntoma de deterioro cognitivo o demencia, pero en todo caso, debe hablar de sus inquietudes con su médico. Su equipo de atención de salud está allí para ayudarlo a conservar la salud cognitiva o actividad mental, que es una de las principales prioridades de la mayoría de las personas.

En años recientes, cada vez más hospitales y sistemas de salud en todo el país también le están dando prioridad a la actividad mental de sus pacientes mayores.

En el pasado, los médicos en estos sistemas de salud tal vez recetaban un medicamento para el tratamiento de una afección a costa de la memoria o función cognitiva del paciente. Ahora, si se requieren medicamentos, más médicos recetan los que no interfieren con la actividad mental. Asimismo, cada vez más los médicos tratan de prevenir, identificar, dar tratamiento y controlar la demencia, la depresión y otros trastornos asociados a la actividad mental.

En 2015, la Fundación John A. Hartford formó una alianza con el Instituto para la Mejora en Salud de los Estados Unidos (IHI, por su sigla en inglés), la Asociación Estadounidense de Hospitales (AHA, por su sigla en inglés) y la Asociación Católica para la Salud, conocida como el proyecto Sistemas de Salud Amigables para las personas mayores, que se dedica a promover el marco de los cuatro factores en los entornos médicos, que se llaman las 4Ms. Para fines de 2020, 1,000 ​hospitales, consultorios médicos y entidades de cuidado a largo plazo recibirán reconocimiento de IHI por su compromiso con la atención apropiada para personas de edad avanzada.

Los Sistemas de Salud para Personas de Edad se centran en cuatro aspectos de la atención: promover la Movilidad de los pacientes mayores, asegurar que sus Medicamentos no interfieran con su calidad de vida y observar las prioridades de los pacientes y escuchar cuando los pacientes dicen "lo que Me importa es ..." A estos se suma la actividad mental. Estos 4 factores de la atención apropiada para la edad avanzada, que se llaman las 4Ms, representan un cambio importante en la forma en que los profesionales de salud atienden a pacientes mayores de todo nivel de salud cognitiva y física.

Todos vamos a envejecer. Mis propias lagunas mentales impacientan a mis hijos, y mi esposo y yo hemos acordado nunca decir, “¿No te acuerdas que te dije…?”

Por eso nosotros en la Fundación John A. Hartford creemos que cuidar de la memoria y las facultades cognitivas debe ser un aspecto normal de nuestra atención de salud, en la misma medida que el envejecimiento es parte de la vida. Debemos preguntar “¿Qué es prioridad para usted?” en vez de “¿Qué le sucede?” y así, los profesionales de salud que nos atienden podrán abordar nuestros grandes temores sobre el envejecimiento y permitirnos llevar nuestra vida como deseamos.

Para más recursos sobre la atención para personas de edad, visite johnahartford.org/agefriendly-espanol.

(Next Avenue publicó inicialmente una versión de este artículo por Terry Fulmer, PhD, RN, FAAN, presidenta de la Fundación John A. Hartford.)

Guía de consulta de WebMD en colaboración con la Fundación John A. Hartford

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